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Peluquerías, salones y estética

Códigos QR en salones de belleza

Los cuidados de después, sin repetirlos veinte veces al día.

Citas, catálogo de estilos y productos, detrás de un código en el espejo.

Código QR que lleva al generador de QRlify
Escánealo — es de verdad
El generador de QRlify con los casos de uso de un salón de belleza: reservar cita, catálogo de estilos, cuidados después, reseñas, WhatsApp directo y productos para casa
Eliges para qué lo quieres, no entre dieciocho tipos de código.
Seis usos

Seis sitios donde ponerlo

En el espejo, en el mostrador, en la tarjeta que se llevan. Cada uno con su código y sus números.

01

Reservar cita

Tu agenda, sin la cadena de mensajes para cuadrar la hora.

02

Catálogo de estilos

Las fotos del trabajo, ordenadas, no un scroll por Instagram.

03

Cuidados después

Lo que hay que hacer en casa, escrito y sin depender de la memoria.

04

Reseñas

Al salir, que es cuando mejor se ven en el espejo.

05

WhatsApp directo

Contacto con el motivo ya escrito y sin guardar el número.

06

Productos para casa

Lo que usaste en el tratamiento, a la venta o enlazado.

Por qué dinámico

La diferencia empieza al imprimir

Un QR normal

La dirección va dentro

Cambias de agenda, subes precios o renuevas el catálogo, y las tarjetas repartidas y el adhesivo del espejo llevan a lo de antes.

Y no sabes cuánta gente lo usó, porque no pasa por ningún sitio que pueda contarlo.

Un QR dinámico

La dirección la guardamos nosotros

El código apunta a QRlify y QRlify apunta a donde tú digas. Cambias el destino cuando quieras y lo impreso sigue valiendo.

Y como cada escaneo pasa por aquí, se puede contar.

Lo que ves al día siguiente

Cuántos escaneos y qué días. Con eso se ve si la tarjeta con los cuidados se usa o se queda en el bolso.

El detalle por día y campaña va desde el plan Starter. El conteo de escaneos lo tienes en todos.

Escaneos · últimos 14 días
541
Cuidados después · tarjeta de salida
Cómo se hace

Cuatro pasos y está en el espejo

Dices a qué te dedicas

Eliges «Empresas y organizaciones» y luego «Belleza y estética». Con eso ya sabemos qué ofrecerte y no tienes que elegir entre dieciocho tipos de código.

Eliges para qué lo quieres

Citas, catálogo, cuidados, reseñas, WhatsApp o productos. Cada uno llega con su campo ya preparado.

Le pones tus colores

Dos colores y, si tienes plan, tu logo en el centro. También puedes dejarlo en negro sobre blanco: funciona igual.

Lo descargas e imprimes

PNG o SVG, en el tamaño que necesites. A partir de ahí, lo que cambies lo cambias desde el panel.

Una página, no un enlace

Todo junto, en una QCard

Un QR lleva a un sitio. Una QCard es una página tuya con varios botones: reservar, el catálogo, los cuidados, tu WhatsApp y el Instagram.

Apuntas un solo código a esa página y cambias los botones cuando quieras. La promoción del mes entra y sale sin reimprimir tarjetas.

Una QCard de salón de belleza en el móvil: nombre, descripción y botones a reservar cita, el catálogo de estilos, los cuidados después y WhatsApp
Preguntas

Lo que suelen preguntar los salones

Sí, si el código es dinámico. Cambias de herramienta de reservas, cambias el destino, y las tarjetas que ya diste siguen llevando al sitio correcto.
Es de los usos que mejor funcionan: una tarjeta con el código al salir, y los cuidados los leen en casa. Si cambias la pauta, cambias la página y nada impreso se tira.
Puedes usar un código aparte apuntando a tu ficha de reseñas, que es lo recomendable para poder medir cada cosa por separado.
No. La cámara de cualquier teléfono moderno lee el código directamente.
Crear y descargar un código estático es gratis y sin límite. El dinámico —el que puedes cambiar y medir— empieza en el plan gratuito. Ver los planes.

El catálogo crece. La tarjeta, la misma.

Sin tarjeta de crédito. Listo en treinta segundos.

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