Menú digital
Cambias platos y precios desde el panel. El código impreso no se toca.
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Un código en la mesa. Todo lo demás, editable.
Subes el precio del café y no reimprimes cuarenta cartas.
El menú en la mesa, las reseñas en la cuenta, el wifi en la pared. Cada uno con su código y sus números.
Cambias platos y precios desde el panel. El código impreso no se toca.
Apunta a tu sistema de pedidos. El cliente ordena desde su teléfono.
Lleva a tu agenda. Eligen fecha, hora y personas sin llamar.
Una página con los sellos, las recompensas y cómo participar.
Un PDF que actualizas cuando cambia la carta.
En el portacuentas, que es cuando la gente está dispuesta.
El día que cambias de carta, de teléfono o de plataforma de pedidos, ese código deja de servir. Hay que reimprimir todo: mesas, mantelitos, escaparate.
Y no sabes cuánta gente lo usó, porque no pasa por ningún sitio que pueda contarlo.
El código apunta a QRlify y QRlify apunta a donde tú digas. Cambias el destino cuando quieras y lo impreso sigue valiendo.
Y como cada escaneo pasa por aquí, se puede contar.
Cuántos escaneos, qué días y desde qué teléfono. Con eso se compara la terraza con el salón, o el flyer del martes con el del viernes.
El detalle por día y campaña va desde el plan Starter. El conteo de escaneos lo tienes en todos.
Eliges «Empresas y organizaciones» y luego «Restaurantes y cafeterías». Con eso ya sabemos qué ofrecerte y no tienes que elegir entre dieciocho tipos de código.
Menú, pedidos, reservaciones, lealtad, alérgenos o wifi. Cada uno llega con su campo ya preparado.
Dos colores y, si tienes plan, tu logo en el centro. También puedes dejarlo en negro sobre blanco: funciona igual.
PNG o SVG, en el tamaño que necesites. A partir de ahí, lo que cambies lo cambias desde el panel.
Un QR lleva a un sitio. Una QCard es una página tuya que reúne varios botones: el menú, el WhatsApp para pedidos, la reseña de Google, la ubicación y las redes.
Apuntas un solo código a esa página y cambias los botones cuando quieras. Una carta de temporada, una promoción de martes, un evento: entra y sale sin tocar el código.
Sin tarjeta de crédito. Listo en treinta segundos.