Volver a comprar
El carrito de lo que ya pidió, a un escaneo del paquete.
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La caja llega a su casa. Es el único anuncio tuyo que abren con ganas.
Un código en el albarán lleva a recomprar, a seguir el pedido o a pedir ayuda.
En el albarán, en la caja, en la tarjeta de agradecimiento. Cada uno con su código y sus números.
El carrito de lo que ya pidió, a un escaneo del paquete.
Lleva al rastreo y te ahorra el correo de «¿dónde está?».
WhatsApp o formulario, antes de que escriba la reseña de una estrella.
Un vídeo o un PDF que puedes mejorar sin reimprimir cajas.
Lo que combina con lo que acaba de comprar.
En el momento de abrir la caja, que es cuando hay entusiasmo.
Imprimes mil albaranes con un código y al mes cambias de transportista, de página de rastreo o de promoción. Esos mil albaranes ya no sirven.
Y no sabes cuánta gente lo usó, porque no pasa por ningún sitio que pueda contarlo.
El código apunta a QRlify y QRlify apunta a donde tú digas. Cambias el destino cuando quieras y lo impreso sigue valiendo.
Y como cada escaneo pasa por aquí, se puede contar.
Cuántos escanean el paquete y qué hacen después. Con eso se ve si la tarjeta de dentro de la caja vale lo que cuesta imprimirla.
El detalle por día y campaña va desde el plan Starter. El conteo de escaneos lo tienes en todos.
Eliges «Empresas y organizaciones» y luego «E-commerce y venta en línea». Con eso ya sabemos qué ofrecerte y no tienes que elegir entre dieciocho tipos de código.
Recompra, seguimiento, soporte, instrucciones, relacionados o valoración. Cada uno llega con su campo ya preparado.
Dos colores y, si tienes plan, tu logo en el centro. También puedes dejarlo en negro sobre blanco: funciona igual.
PNG o SVG, en el tamaño que necesites. A partir de ahí, lo que cambies lo cambias desde el panel.
Un QR lleva a un sitio. Una QCard es una página tuya con varios botones: seguir el pedido, el soporte, las instrucciones, la recompra y las redes.
Apuntas un solo código a esa página y cambias los botones cuando quieras. Así la tarjeta que metes en la caja sigue sirviendo cuando cambias de transportista o de promoción.
Sin tarjeta de crédito. Listo en treinta segundos.