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Para ti, no para un negocio

Códigos QR personales

Un código en vez de dictar tu número, tu Instagram y tu correo.

Invitaciones, fotos y contacto, sin montar una web para algo que dura un fin de semana.

Código QR que lleva al generador de QRlify
Escánealo — es de verdad
El generador de QRlify con los casos de uso personales: tarjeta de contacto, invitación digital, álbum de fotos, ficha de emergencia, todas mis redes y lista de regalos
Eliges para qué lo quieres, no entre dieciocho tipos de código.
Seis usos

Seis cosas para las que sirve

En la invitación, en el llavero, en la pantalla del móvil. Cada uno con su código y sus números.

01

Tarjeta de contacto

Lo escanean y te guardan en la agenda de una vez.

02

Invitación digital

Hora, sitio y confirmación, sin el grupo de WhatsApp de veinte personas.

03

Álbum de fotos

Un código en la mesa y todos suben lo que hicieron.

04

Ficha de emergencia

Grupo sanguíneo, alergias y a quién avisar. En la mochila o la bici.

05

Todas mis redes

Una página con tus perfiles, en vez de deletrear tu usuario.

06

Lista de regalos

Lo que te hace falta de verdad, sin que nadie pregunte.

Por qué dinámico

La diferencia empieza al imprimir

Un QR normal

La dirección va dentro

Cambias de número, borras una cuenta o acaba el evento, y el código que imprimiste en las invitaciones lleva a un sitio que ya no existe.

Y no sabes cuánta gente lo usó, porque no pasa por ningún sitio que pueda contarlo.

Un QR dinámico

La dirección la guardamos nosotros

El código apunta a QRlify y QRlify apunta a donde tú digas. Cambias el destino cuando quieras y lo impreso sigue valiendo.

Y como cada escaneo pasa por aquí, se puede contar.

Lo que ves al día siguiente

Cuántos lo escanearon y cuándo. Para una invitación eso es saber cuántos lo vieron antes de que nadie confirme.

El detalle por día y campaña va desde el plan Starter. El conteo de escaneos lo tienes en todos.

Escaneos · últimos 14 días
58
Invitación · boda de septiembre
Cómo se hace

Cuatro pasos y lo tienes

Dices a qué te dedicas

Eliges «Personal y profesional» y luego «Uso personal». Con eso ya sabemos qué ofrecerte y no tienes que elegir entre dieciocho tipos de código.

Eliges para qué lo quieres

Contacto, invitación, fotos, emergencia, redes o lista de regalos. Cada uno llega con su campo ya preparado.

Le pones tus colores

Dos colores y, si tienes plan, tu logo en el centro. También puedes dejarlo en negro sobre blanco: funciona igual.

Lo descargas e imprimes

PNG o SVG, en el tamaño que necesites. A partir de ahí, lo que cambies lo cambias desde el panel.

Una página, no un enlace

Todo junto, en una QCard

Un QR lleva a un sitio. Una QCard es una página tuya que reúne varios botones: tu WhatsApp, tus redes, el álbum, la ubicación del sitio.

Apuntas un solo código a esa página y cambias los botones cuando quieras. Para una boda o un viaje, es lo más cerca que vas a estar de tener una web sin hacerla.

Una QCard personal en el móvil: nombre, descripción y botones a WhatsApp, Instagram, el álbum de fotos y la ubicación
Preguntas

Lo que suele preguntarse quien lo usa a título personal

Para un código estático no: lo creas, lo descargas y es tuyo para siempre. La cuenta hace falta si quieres poder cambiar el destino después o saber cuánta gente lo escaneó.
Los códigos estáticos son gratis y sin límite. El dinámico —el que se puede cambiar y medir— empieza en el plan gratuito con uno.
Es de los usos más comunes. Conviene que sea dinámico: si cambia la hora o el sitio, cambias el destino y las invitaciones ya repartidas siguen valiendo.
Cualquiera que escanee el código. No pongas ahí nada que no enseñarías a un desconocido que encuentre el papel: una ficha de emergencia sí, el DNI o una contraseña no.
Un código estático no caduca nunca, porque lleva el destino dentro. Uno dinámico funciona mientras la cuenta esté activa.

Un código. Todo lo tuyo detrás.

Sin tarjeta de crédito. Listo en treinta segundos.

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