Tarjeta de contacto
Lo escanean y te guardan en la agenda de una vez.
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Un código en vez de dictar tu número, tu Instagram y tu correo.
Invitaciones, fotos y contacto, sin montar una web para algo que dura un fin de semana.
En la invitación, en el llavero, en la pantalla del móvil. Cada uno con su código y sus números.
Lo escanean y te guardan en la agenda de una vez.
Hora, sitio y confirmación, sin el grupo de WhatsApp de veinte personas.
Un código en la mesa y todos suben lo que hicieron.
Grupo sanguíneo, alergias y a quién avisar. En la mochila o la bici.
Una página con tus perfiles, en vez de deletrear tu usuario.
Lo que te hace falta de verdad, sin que nadie pregunte.
Cambias de número, borras una cuenta o acaba el evento, y el código que imprimiste en las invitaciones lleva a un sitio que ya no existe.
Y no sabes cuánta gente lo usó, porque no pasa por ningún sitio que pueda contarlo.
El código apunta a QRlify y QRlify apunta a donde tú digas. Cambias el destino cuando quieras y lo impreso sigue valiendo.
Y como cada escaneo pasa por aquí, se puede contar.
Cuántos lo escanearon y cuándo. Para una invitación eso es saber cuántos lo vieron antes de que nadie confirme.
El detalle por día y campaña va desde el plan Starter. El conteo de escaneos lo tienes en todos.
Eliges «Personal y profesional» y luego «Uso personal». Con eso ya sabemos qué ofrecerte y no tienes que elegir entre dieciocho tipos de código.
Contacto, invitación, fotos, emergencia, redes o lista de regalos. Cada uno llega con su campo ya preparado.
Dos colores y, si tienes plan, tu logo en el centro. También puedes dejarlo en negro sobre blanco: funciona igual.
PNG o SVG, en el tamaño que necesites. A partir de ahí, lo que cambies lo cambias desde el panel.
Un QR lleva a un sitio. Una QCard es una página tuya que reúne varios botones: tu WhatsApp, tus redes, el álbum, la ubicación del sitio.
Apuntas un solo código a esa página y cambias los botones cuando quieras. Para una boda o un viaje, es lo más cerca que vas a estar de tener una web sin hacerla.
Sin tarjeta de crédito. Listo en treinta segundos.