Diagnóstico inicial
Las preguntas de siempre, contestadas antes de hablar.
This page is also available in English.
El diagnóstico, relleno antes de la primera llamada.
Así la reunión empieza por el problema y no por las diez preguntas de siempre.
En la ponencia, en la propuesta, en la tarjeta del evento. Cada uno con su código y sus números.
Las preguntas de siempre, contestadas antes de hablar.
Tu calendario, sin la cadena de correos para cuadrar hora.
Qué haces y para quién, en una página que no es un PDF de 40 hojas.
El resultado concreto, que es lo que de verdad convence.
Lo que regalas para demostrar que sabes, a cambio de un correo.
Acuerdos y próximos pasos, sin buscar en el hilo de correo.
Das una ponencia, repartes cien tarjetas, y seis meses después cambias de agenda o de dominio. Esas cien tarjetas ya no llevan a ninguna parte.
Y no sabes cuánta gente lo usó, porque no pasa por ningún sitio que pueda contarlo.
El código apunta a QRlify y QRlify apunta a donde tú digas. Cambias el destino cuando quieras y lo impreso sigue valiendo.
Y como cada escaneo pasa por aquí, se puede contar.
Cuántos escaneos y en qué acto. Con eso se decide a qué congreso volver el año que viene y a cuál no.
El detalle por día y campaña va desde el plan Starter. El conteo de escaneos lo tienes en todos.
Eliges «Personal y profesional» y luego «Consultor». Con eso ya sabemos qué ofrecerte y no tienes que elegir entre dieciocho tipos de código.
Diagnóstico, agenda, servicios, casos, recursos o seguimiento. Cada uno llega con su campo ya preparado.
Dos colores y, si tienes plan, tu logo en el centro. También puedes dejarlo en negro sobre blanco: funciona igual.
PNG o SVG, en el tamaño que necesites. A partir de ahí, lo que cambies lo cambias desde el panel.
Un QR lleva a un sitio. Una QCard es una página tuya con varios botones: el diagnóstico, agendar, los casos, los recursos y tu contacto.
Apuntas un solo código a esa página y cambias los botones cuando quieras. La diapositiva final de tu ponencia no caduca.
Sin tarjeta de crédito. Listo en treinta segundos.